¿Qué es una Constelación Personal?

Desde mi experiencia como psicoterapeuta Primal, una Constelación Personal es la terapia en grupo más eficaz a nivel de sanación individual. Este proceso terapéutico utiliza el “escenario fenomenológico” de las Constelaciones Familiares y lo orienta a la sanación de la historia personal, desde la temprana infancia hasta la edad adulta.

Esta metodología “personal” aporta un novedoso puente entre la Psicología Convencional y las modernas Psicoterapias Transpersonales, y muchos de los problemas psicológicos, que con frecuencia requieren meses de terapia individual, se empiezan a solucionar “casi mágicamente” tras escenificar y vivenciar esta poderosa experiencia de transformación personal. (ver testimonios)

¿Se trabaja individualmente o en grupo?

Es una experiencia en grupo. Se trabaja la realidad personal, pero con la ayuda de otras personas que hacen de representantes, al igual que sucede en las Constelaciones Familiares en grupo.

¿Es como un taller de Psicodrama?

No. En un taller de Psicodrama se actúa para conectar y resolver. En un taller de Constelaciones, la información llega e inunda de sensaciones y percepciones a los representantes, quienes vivencian lo que están representando “sin actuar”.

¿Qué diferencia hay entre las Constelaciones Personales y otros talleres de Constelaciones?

En lugar de “escenificar” los sucesos y las relaciones transgeneracionales, se trabaja con momentos críticos de la vida del cliente, integrando la visión Primal -Primal Therapy- dentro de la metodología de las Constelaciones Familiares.

El modelo básico consiste en representar etapas de la vida del cliente. Quien hace su propia constelación puede elegir por ejemplo a 5 representantes para si mismo: como “bebé”, como “niñ@”, como “adolescente”, como “hombre/mujer joven”, y como hombre/mujer adulto o en la actualidad.

 ¿Se trabaja solamente con representantes de “etapas personales”?

El objetivo es armonizar los “diálogos internos” y para ello se trabaja con etapas de la vida personal del individuo, aunque se puede incluir algún elemento conceptual como las defensas, el amor, el miedo, la mente, el corazón, etc.

En ocasiones es necesario sacar a representantes de los padres u otros miembros de la familia para incluir la dinámica familiar dentro de la propia Constelación Personal.

Este movimiento de integración entre el mundo personal y el mundo transpersonal es la parte más delicada y laboriosa a la hora de facilitar una Constelación Personal.

Un poco de historia

Las Constelaciones Familiares han evolucionado en muy poco tiempo, desde la metodología más estructurada de los “Ordenes del Amor” hasta las “Constelaciones Espirituales” o “Hellinger Science”, pasando por los denominados “Movimientos del Alma”.

Numerosos profesionales, procedentes de campos muy diversos, llevan años experimentando con nuevas formas de utilizar esta metodología en su propio trabajo, y las Constelaciones Personales son un ejemplo de esta evolución.

Es una herramienta que nos permite desbloquear y liberar antiguos traumas sufridos en nuestra vida, a la vez que nos enriquece en nuestro camino hacia un mayor bienestar personal y una comprensión más profunda.

Anécdota personal

Participando en un taller de Constelaciones Familiares en el año 2002, unos meses antes de iniciar mis propios talleres de Constelaciones desde la visión Primal – www.constelacionesfamiliares.es/constelacion-primal – la terapeuta facilitadora sugirió a un participante que debía tratar su problema en terapia individual, ya esos problemas no se tratan en una Constelación Familiar.

Si bien es cierto que alguna sesión de terapia individual es casi siempre aconsejable, he podido constatar, tras facilitar 1.900 constelaciones (2003 – 2018), que el modelo de las Constelaciones Familiares es un escenario idóneo para representar y resolver cualquier trauma personal.

En este sentido, esta herramienta no solo es útil como complemento a otros métodos más convencionales de exploración, análisis y búsqueda de soluciones, sino que, además de aportar una imagen clarificadora y reveladora, facilita y resuelve nuestros enredos emocionales.

El enfoque de las Constelaciones Personales nos desvela, al igual que una radiografía, los “desacuerdos internos” que han llevado al “yo” a dividirse y mantener activa la fragmentación interna.

Al desvelar la dinámica que nos mantiene fragmentados y separados de nuestro ser o “yo” auténtico , se abre un nuevo escenario de mayor comprensión y plenitud.

No se trata de una comprensión intelectual, sino de una profunda vivencia que inicia una trasformación vital, equilibrando y armonizando nuestra mente con nuestro corazón.

Al igual que en las Constelaciones Familiares se da un lugar de dignidad y respeto a cada miembro de la familia, en las Constelaciones Personales cada “mini-yo” encuentra su lugar de comprensión y reconocimiento dentro del escenario en que le tocó vivir con sus propias circunstancias y dificultades.

Las diferentes personalidades, activas o latentes, creadas y desarrolladas en diferentes etapas de la vida, se ven reflejadas en este “escenario mágico”, donde se re-conocen y se re-encuentran, armonizando así el “dialogo interno” en una única personalidad integradora que nos vincula con el auténtico SER que somos.

Ver escenificadas las etapas de nuestra vida, no solo nos ayuda a comprender los sucesos traumáticos que han fragmentado nuestra realidad interior, sino que da lugar a un proceso sanador de integración interior.

Las Constelaciones Personales, al igual que cualquier terapia emocional profunda,tienen también un efecto muy positivo en nuestra salud física.

Angel Primal
(Ángel Álvarez)

Testimonios de los participantes en los talleres de Constelaciones Familiares Primales y Personales: www.constelacionesfamiliares.es/testimonios.html